En esta ocasión, para realizar una sesión fotográfica en la Riviera Maya, la cantante entregó una lista de peticiones que la empresa contratante se aprestó a cumplir, por más curiosa que pueda parecer.
Agua de marca francesa, un amplio espacio para meditar dentro de su camerino, aire acondicionado purificado, finas alfombras, grandes cantidades de flores y unos jugosos honorarios son algunos de los detalles que la rubia requiere para trabajar. Ella sí sabe cómo venderse bien.
