Revista People escoge a Lupita Nyong’o como la más hermosa del 2014

La actriz keniana nacida en México encabezó la lista de este año de la Revista People que también incluye a personalidades como Pink, Keri Russell y Amber Heard. Lupita Nyong’o encabeza la lista de ‘50 Most Beautiful‘ de la revista People. La joven actriz se ha conventido en una sensación después de ganar un Oscar.

La actriz keniana nacida en México encabezó la lista de este año de laRevista People que también incluye a personalidades como Pink, Keri Russell y Amber Heard.
Lupita Nyong’o encabeza la lista de ‘50 Most Beautiful‘ de la revista People. La joven actriz se ha conventido en una sensación después de ganar un Oscar por su trabajo en el filme 12 Years a Slave de Steve McQueen, y recientemente fue contratada como la nueva portavoz de Lancôme.
Lupita se dijo emocionada por aparecer en la portada de People, “Fue emocionante y un gran, gran halago”, confesó la actriz, de acuerdo al portal de de dicha revista.
Nyong’o expresó su felicidad porque varias chicas la verán en portada de tan importante revista “Me sentí feliz por todas las chicas que me verán en la portada y que se sentirán identificadas conmigo”.
La primera percepción que tuvo Lupita de la belleza fue lo que veía en la televisión: “Piel clara, cabello lacio, largo”, dice. “Subconscientemente empiezas a apreciar esas características más que las que tú posees”.
La actriz asegura que los mejores halagos para ella son “cuando me dicen que soy bella sin llevar ni una gota de maquillaje. También, antes de peinarme o cuando me pongo un lindo vestido. La felicidad es lo más importante”, expresa.

Daniel Arenas entre los 50 más bellos de la Revista People en Español

El actor colombiano Daniel Arenas está entre los 50 más bellos del 2014 de la edición en español de la Revista People. La nueva edición de Los 50 más bellos de People en Español presenta en su triple portada a los famosos que considera una nueva generación de talentos: las actrices Ana 

El actor colombiano Daniel Arenas está entre los 50 más bellos del 2014 de la edición en español de la Revista People.
La nueva edición de Los 50 más bellos de People en Español presenta en su triple portada a los famosos que considera una nueva generación de talentos: las actrices Ana Brenda, Angelique Boyer, Maite Perroni, Blanca Soto, Génesis Rodríguez, Eiza González y Marjorie de Sousa; los actores Daniel Arenas y Pedro Moreno; y el boxeador Saúl “Canelo” Álvarez.
Este año, las imágenes de esta edición se inspiran en la canción “La vida es un carnaval” de Celia Cruz. Entre las más destacadas se encuentra la de la actriz Maite Perroni, quien en su sesión fotográfica se atrevió a mostrar su lado masculino al convertirse en un moderno presentador de circo.
Por otro lado, como ya lo habíamos anunciado el 5 de mayo se estrenará por el Canal de las Estrellas la novela ‘La Gata’ donde Daniel Arena actúa al lado de Laura Zapata, Erika Buenfil, Jorge Poza, Paloma Ruiz de Alda, Paulina Dávila, Juan Verduzco y Mariluz Bermúdez, entre otros.
La producción, cuenta la historia de Esmeralda una niña de 12 años, que vive en un barrio pobre y en condiciones miserables. Desde niña es amiga de Pablo, un niño de 15 años, rico, que la defiende de las burlas y ataques de otros niños.

Jennifer Lopez recibirá Icon Award en gala de Billboard Music Awards


La actriz y cantante Jennifer Lopez recibirá el galardón Icon Award en la gala de los Billboard Music Awards, que tendrá lugar el 18 de mayo en Las Vegas (Nevada). El Icon Award es el máximo honor del evento en reconocimiento a la trayectoria de un artista. 


La actriz y cantante Jennifer Lopez recibirá el galardón Icon Award en la gala de los Billboard Music Awards, que tendrá lugar el 18 de mayo en Las Vegas (Nevada).
El Icon Award es el máximo honor del evento en reconocimiento a la trayectoria de un artista. Lopez es la cuarta persona que recibe el premio -la primera mujer- después de Neil Diamond, Stevie Wonder y Prince.
“Jennifer Lopez es una de las artistas mas emblemáticas de su generación”, dijo Larry Klein, productor de los Billboard Music Awards. “Estamos encantados de honrar su histórica carrera con el Icon Award 2014 y estaré deseando verla cuando suba al escenario”, agregó.

Lopez compartirá el escenario con Pitbull para estrenar la canción oficial del próximo Mundial de Futbol, ‘We Are One (Ole Ola)’. La artista también presentará su nuevo sencillo, ‘First Love’, perteneciente a su décimo disco de estudio titulado ‘AKA’, de la cual hoy reveló la sexy portada.
Otros artistas que actuarán sobre el escenario son 5 Seconds of Summer, Florida Georgia Line, Jason Derulo, Imagine Dragons, Luke Bryan, John Legend y OneRepublic.
La ceremonia tendrá lugar en el hotel y casino MGM y en Estados Unidos será emitida en directo por la cadena ABC desde las 00.00 horas GMT del lunes 19 de mayo.

Britney Spears es demandada por fracturarle la nariz a una bailarina










Una bailarina demandó Britney Spears por fracturarle la nariz durante el ensayo de uno de sus vídeos musicales y negarse después a pagar las facturas médicas.
La bailarina y actriz Dawn Noel alega que la estrella del pop llegó con retraso y en un estado confuso a un ensayo el 19 de agosto del año pasado, durante el cual le golpeó en la nariz con los brazos al hacer una pirueta imprudente y sin equilibrio mientras intentaba seguir, con dificultades, una coreografía básica.
El supuesto incidente habría ocurrido en Woodland Hills, un estudio privado del norte de Los Ángeles, en el que la cantante y su equipo preparaban los pasos de baile del vídeo musical del tema ‘Work Bitch’, incluido en el octavo álbum de la cantante, ‘Britney Jean‘ (2013).
De acuerdo con la demanda, la cantante y Reign Deer Entertainment se comprometieron en un primer momento a pagar las facturas médicas de Noel pero meses después comunicaron a la bailarina que no se harían cargo de esos gastos.
Noel denuncia que la fractura le ha perjudicado a la hora de encontrar empleo y acusa a la cantante por negligencia y agresión violenta, aunque no especifica los daños monetarios que supuestamente le ha acarreado la lesión.
Según la cadena estadounidense, los abogados de la cantante aún no se han pronunciado sobre la demanda.

La red social Instagram cerró la cuenta de la cantante Rihanna



La red social Instagram cerró la cuenta de la cantante Rihanna Rihanna


Al parecer, Instagram ordenó a la cantante que eliminara de su cuenta las fotografías de su última sesión para la revista Lui, en las que aparece desnuda, o de lo contrario su cuenta sería suspendida Pese a que Rihanna procedió y seguidamente reubicó las imágenes en su perfil de Twitter, su cuenta en Instagram fue anulada pues desde ayer en horas de la noche la cuenta de la estrella de barbados está inaccesible
La polémica en las redes sociales no se han hecho esperar, Rihanna ha recibido el apoyo de sus fans que cuestionan porque a otros artistas como Madonna, quien también publica fotos subidas de tono no les dicen nada en Instragram.
Al momento de redacción de esta nota, Rihanna no se había pronunciado. Su último mensaje en twitter fue hace 24 horas y en el no hace referencia al acto cometido por Instagram. Se desconoce si la acción fue tomada por Instagram o si por el contrario habría sido la propia Rihanna la encargada de eliminar su cuenta tras la advertencia que ella misma consideró como una “Censura”.

Muere Gabriel García Márquez

Gabriel José de la Concordia García Márquez, conocido con cariño por muchos como ‘Gabo’, el único Premio Nobel colombiano, murió este 17 de abril a sus 87 años en México, país en el que vive desde hace algunas décadas.
“La familia me ha informado que murió hace media hora o mas. Sabemos que tenía una enfermedad terminal compleja. Se fue Gabo, pero nos queda el recuerdo y la admiración a todos los colombianos y mexicanos, porque Gabo era mitad colombiano y mexicano, y en América Latina y en el mundo lo admiran”, manifestó el embajador de Colombia en México, José Gabriel Ortiz.

De acuerdo con medios mexicanos, la noticia de la muerte de Gabriel García Márquez se dio tras las autorización de sus hijos Gonzalo y Rodrigo García, quienes le confirmaron la muerte a una periodista mexicana.
Márquez fue hospitalizado el pasado 31 de marzo por un cuadro de neumonía, aunque la noticia fue dada conocer solo hasta el 3 de abril, la alarma sobre su salud se disipó después de que fuera dado de alta el 8 de abril y de que su hijo, Gonzalo García Barcha, señalara que su condición mejoraba.
Según un comunicado difundido por su familia este mismo lunes, se indicó que el nobel de literatura estaba en un estado “muy frágil”. "Su condición es estable aunque se encuentra muy frágil y existen riesgos de complicaciones de acuerdo a su edad", señalaba el documento fechado en México y escrito por su esposa, Mercedes Barcha, y sus hijos Rodrigo y Gonzalo. Los rumores sobre una nueva batalla contra el cáncer crecieron después de que el diario El Universal de México indicara, según fuentes confiables, que el cáncer linfático que se le diagnosticó al escritor hace 15 años se había expandido ahora al pulmón, ganglios e hígado.
Poco después del nacimiento de Gabriel García Márquez, su padre se convirtió en farmacéutico y se fue a vivir con Luisa Márquez a Barranquilla. ‘Gabo’ se quedó en Aracataca, con sus abuelos maternos, y allí vivió los primeros años de su vida. Las experiencias de su abuelo, un coronel liberal veterano de la Guerra de los Mil Días, y las historias fantásticas que le contaba su abuela como si fueran verdades irrefutables le sirvieron, más adelante, como fuente de inspiración para sus obras.
Su abuelo murió en 1936, cuando García Márquez tenía ocho años. A esa edad fue enviado a un internado en Barranquilla, donde inició su educación formal. Allí, debido a la escritura de poemas humorísticos y a su falta de habilidad para las actividades atléticas, fue apodado El Viejo por sus compañeros de clase.
Cursó los primeros grados de secundaria en el colegio jesuita San José (hoy Instituto San José), desde 1940, en donde publicó sus primeros poemas en la revista escolar Juventud. Luego, gracias a una beca otorgada por el Gobierno, fue enviado a estudiar a Bogotá y luego trasladado al Liceo Nacional de Zipaquirá, donde culminó sus estudios secundarios.
Después de su graduación, en 1947, se fue a Bogotá a estudiar derecho en la Universidad Nacional de Colombia, período en el que estuvo especialmente dedicado a la lectura.
Aunque su pasión era escribir, continuó con la carrera de derecho para complacer a su padre. Después del Bogotazo, en abril de 1948, la universidad cerró indefinidamente. García Márquez se trasladó a la Universidad de Cartagena y empezó a trabajar como reportero de El Universal. En 1950 desistió de convertirse en abogado para centrarse en el periodismo y se trasladó de nuevo a Barranquilla, esta vez a trabajar como columnista y reportero en el periódico El Heraldo. Aunque nunca terminó sus estudios superiores, algunas universidades, como la Universidad de Columbia de Nueva York, le han otorgado doctorados honoris causa en letras.
En 1958 contrajo matrimonio en Barranquilla con Mercedes Barcha, la hija de un boticario. En 1959 tuvieron a su primer hijo, Rodrigo, que hoy es cineasta, y tres años después nació su segundo hijo, Gonzalo, actualmente diseñador gráfico en Ciudad de México.
A los veintisiete años publicó su primera novela, La hojarasca, y, más adelante, en 1967, Cien años de soledad, la novela que lo lanzó a la fama: en una semana vendió 8.000 copias. El primer capítulo había sido publicado en El Magazín de El Espectador, como gran primicia, en 1966, gracias a sus nexos con el periódico, donde trabajó como cronista y crítico de cine en los años 50.
De allí en adelante, el éxito estuvo asegurado y la novela vendió una nueva edición cada semana, completando el medio millón de copias en tres años. Ha sido traducida a más de veinticuatro idiomas y ganó cuatro premios internacionales. En 1982, García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura.
El primer tomo de su autobiografía, Vivir para contarla, el cual se constituiría en su último libro fue publicado tres años después de que conociera la noticia de que padecía cáncer. Tras su muerte, el mundo queda con el sin sabor de la partida de un grande de la literatura, pero con convicciones como las alguna vez plasmadas en sus libros, “yo creo que todavía no es demasiado tarde para construir una utopía que nos permita compartir la tierra”.

La soledad de América Latina, discurso íntegro de García Márquez al recibir el Nobel de Literatura


La soledad de América Latina, discurso íntegro de García Márquez al recibir el Nobel de Literatura
El colombiano recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982.  
Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.
Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es ni mucho menos el testimonio más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. Los cronistas de Indias nos legaron otros incontables. Eldorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante largos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos. En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática cuyos miembros se comieron unos a otros y sólo llegaron cinco de los 600 que la emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fueron descifrados, es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más tarde, durante la colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas en tierras de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro. Este delirio áureo de nuestros fundadores nos persiguió hasta hace poco tiempo. Apenas en el siglo pasado la misión alemana de estudiar la construcción de un ferrocarril interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la condición de que los rieles no se hicieran de hierro, que era un metal escaso en la región, sino que se hicieran de oro.
La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El general Antonio López de Santana, que fue tres veces dictador de México, hizo enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la llamada Guerra de los Pasteles. El general García Morenogobernó al Ecuador durante 16 años como un monarca absoluto, y su cadáver fue velado con su uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial. El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que hizo exterminar en una matanza bárbara a 30 mil campesinos, había inventado un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados, e hizo cubrir con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina. El monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney comprada en París en un depósito de esculturas usadas.
Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chileno Pablo Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa, y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetus que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda. No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y dos desastres aéreos sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de su pueblo. En este lapso ha habido 5 guerras y 17 golpes de estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo. Mientras tanto 20 millones de niños latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han nacido en Europa occidental desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la represión son casi los 120 mil, que es como si hoy no se supiera dónde están todos los habitantes de la ciudad de Upsala. Numerosas mujeres arrestadas encintas dieron a luz en cárceles argentinas, pero aún se ignora el paradero y la identidad de sus hijos, que fueron dados en adopción clandestina o internados en orfanatos por las autoridades militares. Por no querer que las cosas siguieran así han muerto cerca de 200 mil mujeres y hombres en todo el continente, y más de 100 mil perecieron en tres pequeños y voluntariosos países de la América Central, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Si esto fuera en los Estados Unidos, la cifra proporcional sería de un millón 600 mil muertes violentas en cuatro años.
De Chile, país de tradiciones hospitalarias, ha huido un millón de personas: el 10 por ciento de su población. El Uruguay, una nación minúscula de dos y medio millones de habitantes que se consideraba como el país más civilizado del continente, ha perdido en el destierro a uno de cada cinco ciudadanos. La guerra civil en El Salvador ha causado desde 1979 casi un refugiado cada 20 minutos. El país que se pudiera hacer con todos los exiliados y emigrados forzosos de América Latina, tendría una población más numerosa que Noruega.
Me atrevo a pensar que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de las Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual éste colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo de nuestra soledad.
Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender quelos talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos.
La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios.
Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construir su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aún en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa con soldados de fortuna. Aún en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus habitantes.
No pretendo encarnar las ilusiones de Tonio Kröger, cuyos sueños de unión entre un norte casto y un sur apasionado exaltaba Thomas Mann hace 53 años en este lugar. Pero creo que los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también aquí por una patria grande más humana y más justa, podrían ayudarnos mejor si revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños no nos haría sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo.
América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental.
No obstante, los progresos de la navegación que han reducido tantas distancias entre nuestras Américas y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.
Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera: cada año hay 74 millones más de nacimientos que de defunciones, una cantidad de vivos nuevos como para aumentar siete veces cada año la población de Nueva York. La mayoría de ellos nacen en los países con menos recursos, y entre éstos, por supuesto, los de América Latina. En cambio, los países más prósperos han logrado acumular suficiente poder de destrucción como para aniquilar cien veces no sólo a todos los seres humanos que han existido hasta hoy, sino la totalidad de los seres vivos que han pasado por este planeta de infortunios.
Un día como el de hoy, mi maestro William Faulkner dijo en este lugar: «Me niego a admitir el fin del hombre». No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32 años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos, nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.
Agradezco a la Academia de Letras de Suecia el que me haya distinguido con un premio que me coloca junto a muchos de quienes orientaron y enriquecieron mis años de lector y de cotidiano celebrante de ese delirio sin apelación que es el oficio de escribir. Sus nombres y sus obras se me presentan hoy como sombras tutelares, pero también como el compromiso, a menudo agobiante, que se adquiere con este honor. Un duro honor que en ellos me pareció de simple justicia, pero que en mí entiendo como una más de esas lecciones con las que suele sorprendernos el destino, y que hacen más evidente nuestra condición de juguetes de un azar indescifrable, cuya única y desoladora recompensa, suelen ser, la mayoría de las veces, la incomprensión y el olvido.
Es por ello apenas natural que me interrogara, allá en ese trasfondo secreto en donde solemos trasegar con las verdades más esenciales que conforman nuestra identidad, cuál ha sido el sustento constante de mi obra, qué pudo haber llamado la atención de una manera tan comprometedora a este tribunal de árbitros tan severos. Confieso sin falsas modestias que no me ha sido fácil encontrar la razón, pero quiero creer que ha sido la misma que yo hubiera deseado. Quiero creer, amigos, que este es, una vez más,un homenaje que se rinde a la poesía. A la poesía por cuya virtud el inventario abrumador de las naves que numeró en su Iliada el viejo Homero está visitado por un viento que las empuja a navegar con su presteza intemporal y alucinada. La poesía que sostiene, en el delgado andamiaje de los tercetos del Dante, toda la fábrica densa y colosal de la Edad Media. La poesía que con tan milagrosa totalidad rescata a nuestra América en las Alturas de Machu Pichu de Pablo Neruda el grande, el más grande, y donde destilan su tristeza milenaria nuestros mejores sueños sin salida. La poesía, en fin, esa energía secreta de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina, y contagia el amor y repite las imágenes en los espejos.
En cada línea que escribo trato siempre, con mayor o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de la poesía, y trato de dejar en cada palabra el testimonio de mi devoción por sus virtudes de adivinación, y por su permanente victoria contra los sordos poderes de la muerte. El premio que acabo de recibir lo entiendo, con toda humildad, como la consoladora revelación de que mi intento no ha sido en vano. Es por eso que invito a todos ustedes a brindar por lo que un gran poeta de nuestras Américas, Luis Cardoza y Aragón, ha definido como la única prueba concreta de la existencia del hombre: la poesía.
Muchas gracias.